domingo, 1 de mayo de 2016

2016 05 01 Territorio Mandinga 1.

I can smell Wood




Emprendemos el camino de regreso, levantamos el campamento temprano, esta vez no hace falta ir a Sabadell a buscar el herrero, lo llevamos fresco. El recorrido es un camino de rosas lo que hace que a la vez de largo, este sea entretenido.
La primera parada en Maderuelo, villa amurallada catalogada como Conjunto histórico. Pertenece a la Asociación Los Pueblos Más Bonitos de España.
Cuenta con más de diez siglos de antigüedad, el conde Fernán González repobló la zona en el siglo X ante el avance cristiano frente a los musulmanes. Durante la Reconquista formó junto a Coca, Cuéllar, Fuentidueña y Sepúlveda parte de la primera línea de núcleos defensivos de la margen izquierda del Duero. Este esplendor inicial pronto dejó paso a finales del siglo XIII a una importante recesión, con motivo de la repoblación que se centra al sur del Tajo y Andalucía.
La muralla conserva buena parte de los lienzos y el Arco de la Villa, tenía cuatro puertas y el castillo integrado en el extremo oriental; la población tuvo de ocho a diez parroquias y llegó a constituir arrabales. De estos signos aparentes de prosperidad religiosa se conserva la parroquia de Santa María y las ermitas de San Miguel, Veracruz y Castroboda.
Arco de la Villa
Entrada emblemática de Maderuelo que protege el acceso suroeste.





Aún conserva los cerrojos, la poterna y unas gruesas puertas de madera acorazada, con adornos y policromía, blindaje del s. XV.
Hasta principios del s. XX disponía de foso y puente. Este conjunto defensivo es una entrada abovedada cuya abertura intramuros es un alto arco de medio punto y la abertura exterior un arco apuntado. Adosado al arco exterior hay otro de medio punto, más alto,que presenta un gran hueco central o buhedera y realiza la función de matacán para proteger el acceso.
Detalle de una hoja de las puertas y uno de los cerrojos.

Puerta de una casona de finales del siglo xv adosada al arco.
"Timbrón" y mirilla.
A continuación del Arco está la pequeña plaza triangular de San Miguel.

Iglesia-Palacio de San Miguel
Conjunto monumental formado por una iglesia, antigua del s. XII, hoy sin culto, y una vivienda adosada de titularidad privada.
Parece que sus muros formaron parte del conjunto defensivo oeste y ha sufrido profundas remodelaciones a lo largo de la historia.
De la restaurada iglesia de San Miguel , en el corazón de la villa, queda el ábside, con una sencilla saetera y una corona de canecillos muy dañados.
 Reconstruida en 1981 por el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León, se ha convertido en un edificio importante para la actividad social y cultural de la Villa.
La estructura del caserío es totalmente irregular, con predominio de estrechas y alargadas calles adosadas a la muralla, con tamaños y formas muy diversas. El conjunto es un ejemplo de burgo medieval defensivo.

Plaza de Joaquín Pérez Seoane, benefactor de Maderuelo. Ocupa una de las cotas del cerro. Destaca la casa con soportal y columnas que cierra uno de los laterales de esta plaza. 

La Patrona de la Villa.
Judíos
y muslim
Vivieron en Maderuelo.

 Cálla o,
que te amarro,
o te encierro.


En la plaza de Santa María se encuentra la Iglesia parroquial de Santa María del Castillo, templo de estilo románico, aunque modificado durante los siglos posteriores. Se pueden ver elementos góticos del XV y XVI.
 Dispone de dos accesos por el oeste y por el este, que cruzan bajo sendos arcos adosados a los muros.
En el s. XVIII se construyó una espadaña para sustituir la anterior que amenazaba ruina, alta espadaña que alberga cinco campanas.
Muslim, si te molesta el tañer de las campanas, a mi me molesta que vociferéis.
Cerrado una pena, ya que
dentro, destaca una puerta de piedra con molduras de dientes de sierra y puntas de diamante y una arquería ciega de ladrillo, mudéjar.
Es el único templo segoviano con restos de estilo califal. En sus muros se aprecia la reutilización de materiales románicos provenientes de un anterior templo, distinguiéndose en el alero, los canecillos románicos y algunas metopas.
Sorprende la altura de la nave principal, rematada por un ábside semicircular y una elegante techumbre de madera, así como las bóvedas y ventanas mudéjares en ladrillo de las capillas laterales.

Bajo el atrio porticado de la iglesia de Santa María hay un mirador espectacular que sirvió de osario de la parroquia hasta épocas recientes.
Nos catapultamos a la ermita de la Veracurz, el monumento más antiguo de Maderuelo.
La ermita templaria de la Vera Cruz fue declarado Monumento Nacional en 1924, se encuentra a las afueras, al otro lado del Pantano de Linares, debido a su construcción en 1950, las aguas alcanzan los muros de la ermita, lo que obligó al traslado de los frescos, uno de los conjuntos de pinturas románicas mas interesantes y mejor conservadas de España, al Museo del Prado.
Es el templo más antiguo, románico, y esta reedificado sobre una ermita visigótica anterior.
Cuenta la leyenda que este es uno de los trece templos donde los templarios custodiaban uno de los Lignum Crucis que llegaron a la península.
Hacemos zoom a la ermita de Castroboda.
Ermita construida a finales del s. XVIII para albergar a la patrona de Maderuelo la Virgen de Castroboda. En su edificación se usaron los materiales de la ermita de San Roque.
Mientras caminamos os cuento la leyenda del templario y el morito chungo.
El Maestre templario y la Vera Cruz
"Un Maestre del Temple cayó prisionero del rey de Alejandría, por el respeto que tenían los sarracenos a los guerreros templarios, así como para atraerlo a la fe del Profeta, el rey invitó al Maestre a una cena o banquete en la que celebraba su victoria sobre los cruzados.
Comenzando el banquete, notó el rey la tristeza del templario y, por congraciarse con él, le ofreció que escogiera una de las ricas joyas del botín que había sido puesto como trofeo en el centro del salón como prueba de amistad y podría conservarla, tanto si acababa abrazando la fe de Mahoma, como si quedaba libre si pagaban rescate.
El Maestre reparó en una cruz con un lignum crucis, que destacaba sobre el resto de los objetos. El rey en persona fue a tomarlo, reparando entonces en una hermosa copa que tomó para si y que pidió le llenaran de bebida. Advirtió el templario al rey que era un vaso sagrado y no quedaría impune quien lo profanase. Pero esto no hizo si no excitar el deseo del moro de usar el cáliz como copa profana.
El templario le advirtió por segunda vez pidiéndole le permitiese tocar con la cruz el vaso sagrado cada vez que fuese a beber, para protegerle del castigo divino. Consintió el rey, que era muy supersticioso, pero cada vez que iba a beber y la cruz tocaba el cáliz, el refresco se convertía en vino, que el rey no podía beber pues la ley islámica lo prohíbe.
Lo que al principio resultaba curioso y digno de admiración, al séptimo intento acabó por convertirse en algo ofensivo para el musulmán, quien terminó pensando que aquello era un desprecio y una ofensa hacia sus creencias. Preso de la ira, olvidó todas las gentilezas anteriores con el prisionero, y ordenó que tomaran el crucifijo lo fundieran y vertiendo el oro en el cáliz, se lo dieran a beber al templario, a ver si la copa mágica era capaz de obrar milagro esta vez y transformar el oro fundido en vino.
Pero no quiso Dios consentir tamaña afrenta a sus reliquias, los soldados tomaron en sus manos los objetos sagrados agarraron al prisionero, entonces todos se disiparon como humo desapareciendo y apareciendo de repente a los pies de Nuestra Señora del Temple, en Maderuelo, ante los asombrados templarios que allí se encontraban orando, que no daban crédito al ver al Maestre de rodillas con el lignum crucis en una mano y el cáliz en la otra, acompañado por tres asustados guerreros musulmanes.
Los moros se quedaron allí, al servicio del Maestre, convirtiéndose a la fe años después. La iglesia cambió su nombre por el de la Vera Cruz.
La santa reliquia se veneró allí muchos años, obrando grandes y numerosos milagros, entre los que se cuenta el del artesano descreído, un hombre de poca fe que no pudo hacer una copia del lignum crucis porque éste, para castigar sus dudas, cambiaba de tamaño constantemente, desbaratando su trabajo y su paciencia..."
"Cautiva en lejano Oriente
de sarracena morisma,
por fe, un soldado templero,
conquistó la cruz bendita."

Llegamos al Torreón del castillo,
es lo que queda del castillo que protegía el acceso norte, fue habitado por los condes de San Esteban. 
Sufrió los efectos de numerosos rayos que han derribado parte de sus muros. Aún se aprecia la disposición cuadrada de este baluarte, en cuyo subsuelo hay un aljibe.
Otra vista del embalse desde la torre.
Entre humo
y luces
nos empanamos y seguimos recorriendo
por la historia del lugar.
Puerta del Barrio y Casa-Torre del Hospital, Conjunto defensivo que protegía el camino de acceso por el norte, desde el valle del arroyo Moralejos.
Es una entrada abovedada enmarcada entre dos sólidos arcos de medio punto, a los que se adosa un antiguo torreón. Posteriormente se utilizó como hospital o albergue de peregrinos y gentes necesitadas. 
En el nonbre del Padre que fizo toda cosa,
del que quiso nasçer la Virgen preciosa
e del Spiritu Santo, que igual dellos posa,
del conde de Castiella quiero fer una prosa.
El Señor que crio la tierra e la mar,
e las cosas passadas que yo pueda contar
El, que es buen maestro, me deve demostrar
commo cobro s' la tierra toda de mar a mar.
Contar vos he primero de commo la perdieron 
nuestros antecessores, en qual coita visquieron;
commo omnes deserdados fuidos andodieron;
¡essa rabia llevaron que ende non morieron!
Muchas coitas passaron nuestros anteçessores, 
muchos malos espantos, muchos malos sabores,
sufrien frio e fanbre e muchos amargores:
estos viçios d'agora estonz eran dolores.
En tanto, desde tienpo ir vos he yo contando
commo fueron la tierra perdiendo e cobrando,
fasta que todas fueron al conde don Fernando.

Commo es mucho luenga desde el tienpo antigo
commo se dio la tierra al buen rey don Rodrigo,
commo la ovo a ganar el mortal enemigo:
de grand honor que era torno l' pobre mendigo.

Esto fizo Mafomat, de la mala creençia,
predico por su boca mucha mala sentençia.
Desque ovo Mafomat a todos predicados,
avien los coraçones las gentes demudados,
e la muerte de Cristus avian la olvidado.
Desque los españones a Cristus conosçieron, 
desque en la su ley bautismo resçibieron,
nunca en otra ley tornar se non quisieron,
mas por guarda d'aquesto muchos males sufrieron.

Esta ley de los santos que oyeron predicada,
por ella la su sangre ovieron derramada,
apostoles e martires, esta santa mesnada,
fueron por la verdat metidos a espada.
Fueron las santas virgines en este afirmamiento:
de varon non quisieron ningun ayuntamiento,
de los viçios del mundo non ovieron talento:
vençieron por aquesto al bestion mascariento.
Los primeros profetas esto profetizaron,
los santos confessores esta ley predicaron,
ca en los otros dioses verdat nunca fallaron;
San Juan lo afirmo quando l'descabeçaron.
Muchos reyes e condes e muchas potestades,
papas e arçobispos, obispos e abades,
por esta ley murieron, esto bien lo creades,
por ende han en los çielos todas sus heredades.
Poema de Fernán González.
Corona de espinas hay
en la frente de nuestra historia.
Por el capítulo trece vamos lentos,
perdemos la diligencia.
Subido a la terraza de la Iglesia,
la Cruz me orienta,
mientras otros detalles me confunden.

Hay cosas que no entiendo

de esta sociedad nuestra,
ocho siglos de reconquista
atacan nuestros valores y no les cerramos las puertas.
 Andamos como quien no tiene prisa, aunque son otros los que marcan el tiempo.
Hablando de tiempo es la hora de recoger que aún quedan cosas por ver.
Salimos por donde entramos, 
bajando vemos el camino que debemos seguir,
puentes que cruzar. 
“Y si me dices que son muchos, yo te contesto: El fuego no se deja impresionar por la cantidad de leña que tiene que quemar.
Reinaldo de Châtillon.
Dios, mi señor, consigue con mi espada, que aquellos que te buscan te encuentren.
En busca de otro santo templario lugar levantamos el vuelo.


Saludos.