domingo, 25 de octubre de 2015

2015 10 25 Fasgar y Curueña

A fisgar a Fasgar

Escudo de Murias de Paredes.


En compañía de Alejandra Dani y el Sobri, Polo, Busto, Ignacio y Raúl, salimos con Dana, para encontrarnos mas allá del puerto con César y Daniel, que nos van a llevar a dar una vuelta a fisgar por la comarca de los cuatro valles, aunque no tengo yo aún muy claro si fuimos a fisgar o a zampar, pero la maletas volvieron vacías y las sacas llenas.

Un alto en el Puerto de Pajares para empezar a llenar la vista de colores, que una vez empecemos a llanear es todo muy feo y descolorido, como iremos viendo.

El Parador fue inaugurado en 1953, posteriormente fue excluido de la Red Nacional de Paradores y hoy se encuentra en estado de abandono.

Diversas especies autóctonas hayas, acebos, robles y abedules conforman este bosque.
Hay unas magníficas vistas con el macizo de las Ubiñas al fondo.
Gastamos un carrete de 24 fotos
y continuamos rodando
hasta la Iglesia del Buen Suceso donde habíamos quedado.
Saludos, cafés, parloteo y vuelta a la carretera.
Como cuarto vagón nos enganchamos tras la máquina,
detrás del restaurante y contemplando
llegamos a El Castillo, no se el porqué del nombre de este pueblo,
luego pregunto a César a ver que dice.
Seguimos por Vegarienza.


Llegamos a Cirujales (Iglesia de San Pedro).

Pasamos por Vegapujin (iglesia y escuela).
Llegamos a Fasgar, Cesar y Polo a descargar,
Dana no se puede creer lo que están sacando de las maletonas.
Tras la pitanza los dulces y el café en el vagón restaurante de polo,
gota a gota
 y paso a paso, comenzamos a recorrer el pueblo,

llenando el río

y el camino olvidado de Santiago,
de imágenes, risas y sombras.



La ermita,
a fisgar.
Recuerdo octubre
Recuerdo, octubre, tu mirar de oro.
Siglos atrás, milenios, por un bosque de abedules,
y la sangre del crepúsculo bajando por los arroyos.
Generaciones y generaciones de guerreros
ya cansados, y beodos.
Recuerdo, octubre, tu mirar de nieve.
Reatas de rebaños, siglos atrás, cruzando
nuestra infancia, volviendo de los pastos de la altura.
Siglos atrás, en un inmenso territorio de preguntas
alrededor de las hogueras.
Recuerdo, octubre, tu mirar de plata.
José Antonio Llamas Fernández.
Fasgar está dentro de las áreas designadas como Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna, que han sido declarados Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de Especial Protección para las Aves.
Bajamos de nuevo al pueblo,
siguiendo el camino del agua


del río Vallegordo.
Instalaciones de la antigua fábrica de luz, puesta de nuevo en funcionamiento.
Fisgamos por los rincones,
Una es la de, falta hacía que estuviera abierto.
Vamos como el humo donde nos lleve el aire.

Seis F, tres tenedores no "cuadra", que somos diez.



¿Asiento de la K 1200 LT?

Cruzamos el río por aquí,
que somos muy paaavos con el Gore-tex.


Una vez pasados los puentes 

vamos a la luna.
Hablando de luna

aparte de músico es cura, debe de ser muy...., casó a Zapatero y es amigo suyo, dirige el Festival internacional de órgano de León, que costaba en 2013 la módica cantidad de 390.000€. El nuevo órgano de la Catedral, siendo presidente del gobierno el que te dije y en plena crisis, que el otro no valía....que mal me suena, solo costó 1,7 millones de euros, estos si que llenan la saca. 
Saliendo del pueblo la Iglesia de Santa María de Fasgar
Llegando a Posada de Omaña, la Iglesia de San Pedro.
4.344 tubos, 5 teclados, 64 registros, 20 acoplamientos y 8 fachadas,
1,7 millones de €.
y el patrimonio por los suelos.
Calma mira que cuadros,
y las carreteras llenas de remiendos, a ti te daba yo órgano.
Diseñado en la universidad de Arbar - cete.
Vamos con la música a otra parte
y llegamos a Robledo de Omaña.
 Que tampoco se el porque del nombre, preguntaré a César.
Seguimos rodando por estos llanos, descoloridos y secos parajes
hasta llegar a Curueña.

Escudo de Riello.


San Cristal con una S, aparcó y detrás todos
al lado del enorme.......pitu caleya.
Casa solariega del mayorazgo de los Flórez Quiñones, la casona es posible que estuviera habitada desde el siglo XIV, cuando numerosas propiedades del noroeste leonés fueron entregadas al Condado de Luna, por los favores prestados al Rey durante las guerras de los Trastámara.

Escudo de finales del siglo XVI, donde campean las armas de los Florez, originarios del Concejo de Somiedo, junto a las de otras familias nobles de la comarca.
Los hermanos Menéndez Pidal, pasaban temporadas en esta casona-palacio, que contaba con una magnífica biblioteca, gracias a su amistad con uno de sus últimos moradores, Vicente Flórez Quiñones.

Diego Fernández de Quiñones Conde de Luna, estableció en del siglo XIV los "Malos Fueros" a todos sus vasallos; entre ellos impuso el Foro del Pan del cuarto. 
Se trataba de un tributo que, cobrado en la era, recaudaba para la panera del Conde uno de cada cuatro manojos del centeno segado.
En 1931, Vicente Florez de Quiñones consigue la abolición de este foro del que estaba exenta la casa de Curueña, extinguiendo con ello el pesado vínculo que soportaban estos concejos.
Hay alguien en el balcón sacándonos fotos,
seguro que nos vigilan,
con sus armas prestas para el uso.
Iglesia de Santiago.
Romance del galán de Omaña
Pa misa diba un galán - caminito de la iglesia
no diba por ir a misa - ni pa estar atento a ella,
que diba por ver las damas - las que van guapas y frescas.
En el medio del camino - encontró una calavera
mirárala muy mirada - y un gran puntapié le diera;
arregañaba los dientes - como si ella se riera.
Calavera, yo te brindo - esta noche a la mi fiesta.
No hagas burla, el caballero - mi palabra doy por prenda.
El galán todo a aturdido - para casa se volviera.
Todo el día anduvo triste - hasta que la noche llega:
de que la noche llegó - mandó disponer la cena.
Aun no comiera un bocado - cuando pican a la puerta.
Manda a un paje de los suyos - que saliese a ver quién era.
Dile, criado, a tu amo - que si del dicho se acuerda.
Dile que sí, mi criado - que entre pa ca norabuena.
Pusiérale silla de oro - su cuerpo sentara’n ella:
pone de muchas comidas - y de ninguna comiera.
No vengo por verte a ti - ni por comer de tu cena:
vengo a que vayas conmigo - a media noche a la iglesia.
A las doce de la noche - cantan los gallos afuera,
a las doce de la noche - van camino de la iglesia. 
En la iglesia hay en el medio - una sepultura abierta.
Entra, entra, el caballero, - entra sin recelo’n ella:
dormirás aquí conmigo, - comerás de la mi cena
Yo aquí no me meteré, - no me ha dado Dios licencia.
Si no fuere porque hay Dios - y al nombre de Dios apelas
y por ese relicario - que sobre tu pecho cuelga,
aquí habías de entrar vivo - quisieras o no quisieras.
Vuélvete para tu casa, - villano y de mala tierra,
y otra vez que encuentres otra, - hácele la reverencia,
y rézale un paternóster, - y échala por la huesera;
así querrás que a ti t’hagan - cuando vayas desta tierra.
Recogido por don Juan Menéndez Pidal

A las doce de la noche - cantan los gallos afuera,
a las doce de la noche - van camino de la iglesia. 
Aún es temprano pero vamos yendo no sea que.

Calaveras no topamos pero si esta caléndula.
Rodeados por los Colores otoñales
continuamos camino
detrás de la merienda.
Llegamos a 

y aparcamos, el espabilado de turno nos pregunta si los perros los llevamos en la moto, no hombre van corriendo detrás, otro que si los de casco amarillo son chungos,
hummm, para aporrear no estaba mal.
Tiro de la cadena de vaciar estupideces.

Paramos a tomar  un refresco y dar cuenta de una bandeja de pinchos que nos pusieron, amena charla y despedida de un inmejorable día por estos descoloridos, llanos y áridos parajes.


Si Wel come nosotros no lo hacemos mal del todo tampoco, no.

Saludos.